Si bien la tradición dice que el cambio de estación es el 21 de marzo, este año se adelanta. Mientras la Tierra gira y toma su nueva posición, el resto de las estrellas se suman al cambio.

El año vive su primer momento de cambio. La llegada del la primera estación de 2022, el otoño. La jornada de este sábado ya marcó, con las temperaturas y la llegada del atardecer, que el cambio de estación estaba en la puerta. El otoño, este año y según los advierten los astrólogos y astrónomos llega el 20 de marzo.

Aunque en la escuela, nos haya enseñado que el cambio de estación, el paso del verano al otoño se produce todos los 21 de marzo, la verdad es que son los movimientos de la Tierra y el resto de los astros y planetas los que marcan, ese cambio.
En Argentina, el equinoccio de otoño será el 20 de marzo. El equinoccio de otoño es un suceso astronómico que se da una vez al año y que marca el final del verano y el inicio del otoño.

Durante el equinoccio el ángulo del Sol se encuentra situado sobre el Ecuador, de esta forma, todas las partes del planeta Tierra reciben la misma cantidad de luz y de oscuridad por un día. Es decir, el día y la noche duran lo mismo.
El término equinoccio proviene del latín aequinoctium (aequus nocte) y significa “noche igual”.

Este cambio de estación implica que las horas del día y la noche se equiparan y es muy posible que lentamente, y si prestaste atención, adviertas que las últimas luces del atardecer se pierden apenas pasadas las 19,30.
El amanecer en estos días ya comenzó a atrasarse y las primeras luces del día se verán a las 7,30 de la mañana. Pero, el otoño no es solo un cambio en las horas del día y de la noche. Es el momento del equilibrio y es un momento de cambio.
Para detallar más sobre los cambios que se pueden esperar en esta estación es que El Tribuno dialogó con Virginia Gambetta, astróloga. Consultada sobre el real ingreso del otoño, Virginia expresó que este 20 de marzo el Sol se encontrará en el grado 0 de Aries dando comienzo al año nuevo astrológico en sincronía con el recorrido solar. “Al Sol le lleva un año calendario recorrer los doce signos que constituyen la rueda zodiacal completa que comienza en Aries y termina en Piscis. Este equinoccio marca el cambio de estación modificando como bien sabemos la distribución de luz solar en ambos hemisferios”, analizó Virginia Gambetta y de esta manera nos introducimos en el mundo de la astrología y los procesos que se inician este domingo con la llegada del otoño.

Analizando lo que nos marcan los signos, en este cambio de estación, Virginia Gambetta recordó que Aries es el primer signo, el que da arranque, representando los inicios.
“Podemos aprovechar entonces este empujoncito que nos da el cielo para justamente eso iniciar. Pero para tener espacio y energía necesitamos previamente soltar, terminar o dejar ir, como te guste llamarlo. Y esa fue la invitación este mes, cuando el Sol estaba en la constelación de Piscis sumado a la Luna llena en Virgo que nos hablo de depurar lo que ya no querés llevar al próximo ciclo. Si no lo hiciste, manos a la obra”, destacó Virginia, impulsado de nuevo el proceso de cambio del que venimos hablando.

Consultada sobre cómo se presenta el cielo para este principio de otoño y qué debemos esperar hasta la llegada del invierno, Virginia expresó que abril va a ser un mes muy importante ya que tenemos la conjunción de Júpiter con Neptuno en Piscis que es el sello del 2022, este encuentro sucedió por última vez hace 160 años.

“En otras palabras, un momento donde tenemos la gran posibilidad de conectarnos con nuestros más grandes sueños, dejar de lado nuestra parte racional para animarnos a tocar el mundo de la sensibilidad. O que tanta agua nos desborde y compremos fantasías sin sustento, sintiéndonos confusos y perdidos”, analizó.
Virginia agregó que a partir de junio y hasta octubre vamos a tener un respiro con otros desafíos.

Una lectura astrológica es algo que se puede hacer en cualquier momento de la vida y desde cualquier lugar porque para conocerse a uno mismo no hay agenda. Si quieres una sesión presencial, estoy en la mágica isla de Ibiza.

Fuente: El Tribuno