Virginia Gambetta, astróloga y coach profesional, explica que esta guía permite conocer incluso nuestros dones y falencias. 

“Hoy las estrella se alinearon” o Estoy bendecida por una estrella”, pueden ser frases que se dicen cuando sin saber porqué, los proyectos que se inician se concretan en un esquema perfecto. Virginia Gambetta, astróloga y coach profesional, explicó que una carta natal es como tener un mapa de nuestros dones, de los espacios en los que podemos crecer. “Es como un ADN energético”, afirma. 


Una carta natal le permite a cualquier persona conocer cómo estaban dispuestas las estrellas en el día y hora de su nacimiento y cuáles eran las energías que rodeaban ese momento. 


Puede que muchos no crean en la energías pero creo que nadie puede negar las sensaciones que tienen cuando conocen a una persona, y no haciendo referencia a “la primera impresión es lo que cuenta”, sino a eso que no sabe bien qué es, pero que termina determinando un escalofrío en la manos o no, a la hora de simplemente saludar. En diálogo con este medio, Virginia Gambetta se tomó el tiempo de definir y explicar qué es una carta astral o natal y qué es lo que ofrece a la persona que la solicita. 

La pregunta central ¿para qué sirve una carta natal?. 


Virginia explica que la carta natal o astral es una foto del cielo en el momento de nuestro nacimiento. Esta foto expresa un ADN energético, que se irá desplegando a lo largo de nuestra vida. La astrología es, una herramienta de autoconocimiento y la carta natal (su lectura más popular) nos sirve para conocer, a través de una fotografía, la totalidad de lo que somos, nos muestra partes inexploradas de nuestra personalidad.


En una descripción advierte que “la carta natal es como el plano de una casa, el plano de la casa que soy en mi interior. Y recorrer ese mapa nos posibilita no solamente conocerla, sino además darnos cuenta que tal vez hemos vivido toda nuestra vida creyendo que teníamos una habitación y una cocina, sin percibir que somos un gran piso o un palacio por habitar”.
Como coach profesional, Virginia Gambetta explica que para comprenderte, con tus singularidades, dones y talentos y aprovechar tu máximo potencial, la carta astral es una herramienta útil. 


“La astrología es un maravilloso instrumento para construir la mejor versión de nosotros mismos, desde una mirada conectada con nuestros recursos. Para reconocer que somos agua y aceite: soy suave y duro; triste y alegre; dulce y amargo. Creemos que sí somos una cosa, no podemos ser la otra. Sin embargo la astrología nos muestra las diferentes caras y polaridades que nos conforman”, explicó.

Virginia advierte que hay que comprender que nada ni nadie es fijo y estático en este universo; sino que, estamos en constante cambio y expansión. “Cada vez que creemos que nuestra esencia es de una sola forma o que el otro “es” así, cada vez que juzgamos y etiquetamos, estamos limitándonos. La carta natal refleja que soy-en-movimiento, en constante devenir. Para la astrología el sí mismo es una trama vincular abierta. En criollo, no somos una isla, creer que estamos separados de lo que nos rodea es una ilusión. Por eso nuestros contextos, vínculos y experiencias son grandes maestros.


Para reconocer qué tenemos en luz y qué tenemos en sombra de todo nuestro potencial; es decir, con qué nos identificamos y qué rechazamos tanto en nosotros como en los demás”, detalló la especialista, enumerando cuáles son los beneficios de conocer y saber cómo es nuestra carta astral y en que ser útil o no.


“Una carta astral puede servir para tomar responsabilidad de nuestra vida. El yo es “el yo y sus circunstancias”. Yo soy lo que me sucede y si alguien aparece en mi película es porque en algún momento lo contraté. Este concepto siempre se siente como un baldazo de agua fría, pero cuanto más rápido tome responsabilidad, más fácilmente podré salir de víctima y pasar a protagonista”, analizó la astróloga y coach.

Una lectura astrológica es algo que se puede hacer en cualquier momento de la vida y desde cualquier lugar porque para conocerse a uno mismo no hay agenda. Si quieres una sesión presencial, estoy en la mágica isla de Ibiza.

Fuente: El Tribuno